En Bahía Blanca, los gimnasios reabrieron el miércoles 12 de agosto

En Bahía Blanca, los gimnasios reabrieron el miércoles 12 de agosto

El miércoles 12 de agosto, los gimnasios de Bahía Blanca pudieron reabrir sus puertas. Tras la firma de un decreto municipal el martes 11, el sector obtuvo autorización para volver a operar siguiendo el protocolo aprobado por las autoridades sanitarias, que estipula –entre otras cosas- turnos de 50 minutos y una limitación del aforo según la cantidad de m2.

“Recibiremos solo a los clientes que tengan su turno reservado con anticipación, y estos podrán ingresar al gimnasio una vez que se hayan sanitizado. También se les hará firmar una declaración jurada en la que indiquen que no presentan síntomas y que no estuvieron en situaciones de riesgo”, dice Martín Racosta de Vox Gym Hall.

“Habrá entre 15 y 30 minutos para la desinfección entre turnos. El uso del barbijo será obligatorio al ingresar y salir, pero al momento de realizar actividad física los clientes podrán tenerlo bajo. Nos permitieron abrir de 7 a 22.00 horas, de lunes a sábado”, añade Eduardo Bianchi, propietario del gimnasio Power Training.

“La autorización llegó después de un análisis exhaustivo que realizó la Comisión de Reactivación Económica del Concejo Deliberante ante la situación de desastre económico que viven los gimnasios, y también por el peso de todas las presentaciones que hizo el sector”, afirma Valeria Rodríguez, dueña de una franquicia Curves en Bahía Blanca.

“El impacto del cierre fue el mismo que en todo el país: los grandes gimnasios sufrieron pérdidas monetarias tremendas y resistieron solamente por una situación financiera mejor que la de los pequeños y medianos gimnasios, que en varios casos se vieron obligados a cerrar, a cambiar de rubro o a vender su equipamiento para subsistir”, explica Racosta.

Por su parte, Bianchi opina: “Es importante nuestra reapertura porque priorizar la salud física y mental de todas las personas es fundamental. Durante la cuarentena, mucha gente dejó de hacer actividad física y empeoró su condición de salud porque estuvimos cerrados. Somos agentes de salud y una parte clave de la economía de nueva ciudad”.

“Para lo que queda de 2020 sabemos que el escenario económico financiero será recesivo y aún teñido de incertidumbres. Quienes apostamos a sobrevivir como sea, intentaremos resistir para conservar las fuentes de trabajo, recuperar nuestra moral de emprendedurismo, creer que el trabajo nos va a ayudar a todos y hacer mejor lo que hacíamos”, opina Rodríguez.