Tras un fallo judicial, los gimnasios de Cataluña pudieron reabrir sus puertas

Tras un fallo judicial, los gimnasios de Cataluña  pudieron reabrir sus puertas

El miércoles pasado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) dejó sin efecto el cierre de gimnasios dispuesto por la Generalitat, aunque el fallo está sujeto a que los establecimientos cumplan con los protocolos sanitarios para la prevención de contagios por coronavirus durante su reapertura.

El gobierno catalán había cerrado los gimnasios más otros negocios de Barcelona y el área metropolitana el 20 de julio como medida para frenar la propagación de COVID-19. Ante esto, la Unión de Federaciones Esportives Catalanes (UFEC), la cadena DiR y otras entidades deportivas expresaron su descontento en un alegato.

En este recurso reclamaron que la resolución de la Generalitat le generaría un perjuicio tanto a la industria local de gimnasios como a los usuarios, ya que, según señalaron, la privación del entrenamiento físico es también una restricción a los “beneficios físicos y emocionales que se derivan” de su práctica.

“Vistas estas conclusiones genéricas (…) y ponderando los intereses en conflicto- sanitarios y económicos-, no se justifica la proporcionalidad en el cierre total de los establecimientos de referencia (…). Para otorgar la medida cautelar, se deberá condicionar la apertura”, resolvió el TSJC.

Los gimnasios se mantuvieron cerrados en Cataluña por segunda vez durante quince días. “(Esto) nos ha pegado más fuerte. (…) Si dan la noticia de que los centros de fitness no son seguros, por más que un tribunal superior de justicia diga que sí, eso queda en (la mente de las personas)”, dice Néstor Serra, propietario de Ludus.

“Hemos tenido muy pocos alumnos después de la primera apertura. Muy poca gente venía a las clases grupales, y en streaming también, porque están de vacaciones, hace buen tiempo, y se han acostumbrado a entrenar afuera (…). Esperamos poder sobrevivir este mes, y el que viene ver cómo arrancamos”, finaliza Serra.